En este breve ensayo quisiera referirme a como la practica del focusing te ayuda a aprender a conectarte con un estado de conciencia de bienestar basal al que se le ha llamado presencia.
Al realizar la practica del focusing comienzas a descubrir una realidad posible, en que puedes notar que al interior tuyo existe un espacio en el que siempre encuentras calma, quietud y bienestar. Lo mejor de todo esto es que todos podemos hacer esto y no se necesita peregrinar toda una vida, ni escalar los Himalayas para aprender a estar en este estado.
Efectivamente en la practica del focusing, sueles encontrar un estado de bienestar basal, que se consigue al aprender a desidentificarte de los contenidos que emergen continuamente en tu mente. Este estado de conciencia en el que te encuentras des-identificado es el estado de presencia y esta a la base de todo lo que hagas, pienses y sientas.
En otras palabras podemos entender que el mundo externo es como un mundo de ilusiones y esta lleno de formas que mutan, nuevas cosas, pensamientos, emociones, sucesos externos, gente, lugares. En fin todo el ambiente físico y psíquico que nos rodea. Todo nuestro entorno es el mundo de las ilusiones en el que la estabilidad también es una de ellas. Todo esto lo podríamos integrar dentro de lo que Eugene Gendlin llamo el paradigma del contenido. Dicho de otra manera, todos aquellos sucesos a los cuales somos reactivos pueden ser considerados eventos dentro del paradigma del contenido.
Sin embargo, si frente al contenido que aparece lo dejas permanecer dentro de tu campo de conciencia sin intentar evadirlo o confrontarlo, simplemente estar ahí, adoptaras un estado de conciencia de presencia. Tu conciencia se situara en tiempo presente y accederás al estado de bienestar basal del que estoy hablando.
¿Pero que es situarse en estado de presencia?
Adoptar un estado de presencia, es poder hacerte consciente de la posibilidad de tomar cada parte que persives como una parte del todo, y ponerte en contacto con un estado de conciencia de profunda aceptación. Una parte de de ti que se hace consiente en tiempo presente de todos los contenidos que percibes, estos sean preocupaciones por el futuro, situaciones pasadas, molestias físicas y emociones. Hacerte consiente de esa energía que esta a la base de tu ser, hace que notes lo que esta vivo en ti.
Al percibir eso te comienzas a dar cuanta de que tu eres eso, esa conciencia de vida presente.
Entonces puedes notar que los problemas no son tan grandes, que de alguna manera tienes un refugio, en donde puedes contemplar todo lo que ocurre, pero es importante que sepas que es un refugio y no un escondite por que logrando conectarte con tu presencia ya no necesitas huir de nada.
Te comienzas hacer consiente de todas tus alegrías y preocupaciones, tus necesidades y molestias y les puedes dar la bienvenida. Como en el poema «La casa de huésped» de Rumi
El ser humano es igual que una casa de huésped. Cada mañana, una nueva visita Una alegría, una mezquindad, una tristeza Algo momentáneo que nos viene a la mente, como un visitante inesperado.
Dales la bienvenida y entretenlos a todos por igual, aun cuando ellos sean una multitud, y sus lamentos arrastren violentamente tus enseres, y puedan llegar a vaciar tu hogar.
Aun así, y en silencio, recibe gentilmente a cada huésped. Cada uno de ellos puede traerte algo clarificador y en el vació que hoy te ocasiona sea el espacio para una delicia nueva y futura.
La oscuridad, la venganza, la maldad, sale a recibirlas a la puerta sonriente e invitarlas a entrar.
Sé agradecido por lo que sea que venga porque cada uno de tus huéspedes fue invitado hacia ti como un guía sabio , desde el universo, desde el más allá.
Aprender a situarte en un estado de presencia es aprender a ser “auto-empatico”
También el estar presente se rompe con la forma de relacionarte re activamente con los contenidos en un estado presente.
Como ejemplo de esto, recuerdo la vez en que soñé que un gigantesco Tiranosaurio Rex me perseguía y yo me angustiaba dándome cuanta de que no podía avanzar y lo veía cada vez más y más cerca.
Ahora, desde un estado de presencia entiendo que una parte de mi se sentía desvalida con respecto a lo que podía ocurrirme y cada vez se hacia más inevitable. Pero había otra parte de mi (El Tiranosaurio Rex) que automáticamente lo excluía de mi identidad, y necesitaba ser incluido aceptarlo y que se acercaba con gran fuerza para hacerme actuar porque veía mi pasividad frente a situaciones que me estaban afectando. De manera que este monumental dinosaurio quería protegerme. Todo el contenido de mi sueño cambio cuando reemplazo la habitual forma de relacionarme por una profunda aceptación desde un estado de presencia.
El estado de presencia genera libertad al actuar, al no estar identificado con algo no tienes que esforzarte a tener un a postura frente a las situaciones tu identidad deja de ser reactiva. Frente a un desafió o situación solo decides libremente, sin tener que demostrarle nada a nadie, ni siquiera a ti mismo. No necesitas ser valiente ni cobarde, porque la ilusión de la dualidad se disuelve en la presencia.
Tu forma de relacionarte con el mundo cambia, ves el juego de las ilusiones frente a tus ojos, pero no eres parte de el lo ves y lo aceptas. Tu base esta bien y lo sabes. La tranquilidad reina en tu ser aunque las cosas ocurran tu les das la bienvenida y ves como todo fluye en la quietud de tu presencia.

